El espíritu de colaboración y compromiso de nuestros becarios del núcleo Quito se hizo evidente el pasado 26 de abril de 2025. Ese día, un entusiasta grupo se unió en una «minga» fundamental: poner orden y clasificar los diversos objetos y materiales provenientes de nuestra antigua oficina, que actualmente se encontraban guardados en una bodega.
El objetivo práctico era claro: discernir qué elementos podían tener una segunda vida y cuáles debían ser destinados al reciclaje. Con gran dedicación, los jóvenes revisaron y seleccionaron aquellos materiales que aún son útiles y que planeamos vender en bazares, tanto virtuales como presenciales; así como donar a alguna de las instituciones educativas a las que damos cobertura con el Programa Mejoramiento del Entorno escolar. Esta importante labor no sólo nos ayuda a optimizar recursos, sino que también nos permitirá generar un ahorro significativo al poder prescindir del alquiler mensual de dicha bodega
Pero más allá del fin práctico, esta minga se convirtió en un valioso espacio de camaradería. Fortaleció los lazos entre nuestros becarios y les permitió involucrarse de manera directa con una faceta más de la realidad y el funcionamiento de la fundación, comprendiendo el esfuerzo que implica cada gestión.
El trabajo fue intenso y, al finalizar, el ambiente era de satisfacción. A continuación, les compartimos algunas fotos que muestran cómo estaba la bodega al iniciar la jornada. En cuanto a las imágenes de cómo quedó todo ordenado, debemos confesar que entre el cansancio acumulado y la necesidad de un buen aseo personal, ¡tomar esas últimas fotos no fue nuestra prioridad!




