El pasado 18 de julio, los becarios del núcleo Quito participaron en el taller recreativo «Verano en el Itchimbía», desarrollado en el emblemático Parque Itchimbía gracias a la colaboración de la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito.
La jornada estuvo diseñada para combinar el aprendizaje artístico, la creatividad y la recreación al aire libre mediante dos actividades: un taller de acuarela y otro de elaboración de cometas. Ambas experiencias tuvieron como propósito estimular la imaginación, fortalecer la motricidad fina y promover espacios de convivencia entre los participantes.
Descubriendo el arte de la acuarela
Durante la primera actividad, las becarias y becarios conocieron los fundamentos básicos de la pintura en acuarela. Aprendieron a controlar la interacción entre el pigmento, el agua y el papel, explorando cómo la cantidad de agua y la mezcla de colores permiten obtener diferentes tonalidades y efectos.
El desafío consistió en pintar una flor de buganvilla. Para ello, cada participante observó un modelo y experimentó con distintas mezclas hasta conseguir el color que mejor representara la flor. Posteriormente realizaron un boceto a mano alzada con lápiz, una etapa que representó un reto para algunos, pero que todos lograron completar con entusiasmo.
Finalmente, aplicaron las técnicas aprendidas para dar vida a sus obras, utilizando difuminados, degradados y diferentes efectos de color. El resultado fue una colección de pinturas únicas que reflejaron la creatividad y el esfuerzo de cada uno de los participantes.
Construyendo y haciendo volar cometas
La segunda actividad invitó a las becarias y becarios a elaborar sus propias cometas. Antes de comenzar, conocieron algunos aspectos históricos de este tradicional arte, descubriendo que las primeras cometas fueron inventadas en China alrededor del siglo V a. C. y que originalmente se fabricaban con bambú y seda.
Guiados por los instructores, construyeron el armazón de la cometa utilizando hilo y tallos de sigse. Una vez terminada la estructura en forma de diamante, la forraron con papel cometa de colores y la personalizaron con dibujos, palabras y figuras creadas por ellos mismos.
La jornada culminó con uno de los momentos más esperados: salir al parque para hacer volar las cometas. Verlas elevarse en el cielo fue una experiencia llena de alegría que permitió a los participantes disfrutar del resultado de su trabajo, compartir en grupo y vivir una mañana de recreación en contacto con la naturaleza.
Aprender también es crear y compartir
En la Fundación creemos que la formación integral de las niñas, niños y adolescentes va más allá del ámbito académico. Espacios como «Verano en el Itchimbía» fortalecen habilidades artísticas, estimulan la creatividad, favorecen el desarrollo de la motricidad fina y promueven valores como la perseverancia, la colaboración y el respeto por el trabajo de los demás.
Agradecemos a la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito por hacer posible esta enriquecedora experiencia y por contribuir a que nuestras becarias y becarios continúen aprendiendo, creando y creciendo a través del arte y la recreación.
A continuación compartimos algunos de los mejores momentos vividos durante esta jornada de aprendizaje, creatividad y diversión en el Parque Itchimbía.








