El sábado 22 de junio de 2024 llevamos a cabo un taller centrado en una habilidad fundamental para la vida: la toma de decisiones. Esta sesión fue la valiosa continuación de un encuentro previo sobre el mismo tema, permitiéndonos profundizar y aplicar los conocimientos adquiridos.
El núcleo de esta jornada se diseñó para ser eminentemente práctico y reflexivo. Planteamos a nuestros jóvenes un escenario complejo y, lamentablemente, no ajeno a la realidad de muchos entornos escolares: descubrir que un compañero consume sustancias ilícitas dentro de la institución educativa. Ante esta situación, el desafío propuesto fue claro y directo: «¿Qué debo hacer frente a esta situación?»
Para abordar esta interrogante, invitamos a los becarios a trabajar en parejas. Esta metodología buscó fomentar el diálogo, el intercambio de perspectivas y la construcción conjunta de una ruta de acción. Cada dupla tuvo la tarea de aplicar el proceso de toma de decisiones que habían aprendido, analizando las aristas del problema, considerando las posibles consecuencias de cada alternativa y, finalmente, estructurando una respuesta meditada y responsable.
Más que buscar una única «respuesta correcta», el objetivo principal fue que los participantes practicaran el ejercicio de pensar críticamente, evaluar opciones y, sobre todo, tomar conciencia de la importancia de actuar con ética e integridad frente a dilemas difíciles.









