Historias en imágenes: creatividad y comunicación en Rumipamba

El pasado 18 de abril, las becarias y becarios de Quito participaron en un taller de comunicación narrativa en el Parque Arqueológico Rumipamba, un espacio ideal para explorar la creatividad y el lenguaje visual. La actividad tuvo como objetivo desarrollar habilidades en fotografía y video a través de metodologías dinámicas basadas en el juego, permitiendo comprender cómo comunicar ideas y emociones mediante imágenes fijas y en movimiento.

La jornada inició con una serie de juegos rompehielos diseñados para despertar la intención comunicativa y familiarizar a los participantes con el uso de la cámara de sus celulares. En la actividad “Foto rápida: ¿Quién soy?”, cada becario capturó una imagen representativa de sí mismo y la explicó en una sola frase, dando el primer paso hacia una comunicación visual con propósito.

A continuación, el reto “Cazadores de detalles” motivó a los participantes a observar su entorno con atención. En pocos minutos, recorrieron el parque buscando elementos específicos como colores, texturas o escenas cotidianas, fortaleciendo así su mirada crítica y su capacidad de capturar lo significativo en lo aparentemente simple.

En la fase de desarrollo, la creatividad tomó protagonismo. Con “Cazadores de ángulos”, los grupos experimentaron con distintos tipos de planos y perspectivas, descubriendo cómo estos influyen en la interpretación de una imagen. Luego, en “El mismo objeto, mil historias”, comprobaron que un solo elemento puede transmitir emociones distintas dependiendo del encuadre, la iluminación y el punto de vista.

Antes del cierre, cada participante elaboró un micro guion con estructura narrativa clara, que serviría como base para el desafío final. Este consistió en un duelo creativo titulado “Foto vs Video”, donde dos equipos narraron la misma historia: uno mediante ocho fotografías y otro a través de un video de treinta segundos. La actividad no solo puso a prueba sus habilidades técnicas, sino también su capacidad de trabajo en equipo y expresión creativa.

El taller concluyó con la presentación de los trabajos y un espacio de retroalimentación entre pares, donde se analizaron los recursos utilizados y los mensajes transmitidos. Más allá de lo técnico, la experiencia dejó una enseñanza clave: contar historias está al alcance de todos. Con una cámara, una idea clara y sensibilidad, es posible construir narrativas poderosas.

Este encuentro reafirma el compromiso de la Fundación SOJAE con la formación integral de sus becarios, promoviendo espacios donde el aprendizaje se vive, se experimenta y se comparte.

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